COCO CHANEL
La historia de la vestimenta femenina sería muy distinta a la que conocemos si Coco Chanel no hubiese existido, sus diseños ayudaron a revolucionar la moda femenina. Diseños simples y cómodos, propios del guardarropa masculino, se impusieron a los recargados trajes de la Belle Epoque. La elegancia en la ropa es la libertad al moverse, fue una de sus grandes máximas.
Gabrielle Bonheur nació el 19 de agosto de 1883 en un hospicio de Saumur, Francia, como hija natural de una pareja compuesta por una madre tuberculosa y un padre vendedor ambulante.
Quedó huérfana de madre a muy temprana edad y abandonada por suprogenitor.
Algunos autores afirman que fue criada por las monjitas del hospicio de Obazine, mientras que otros señalan que fueron dos tías que vivían en la desolada provincia de Auvergne quienes se ocuparon de ella.
Primero se ganó la vida como vendedora de una tienda de ropa y luego fue cantante en cafés. De esa época y gracias a una canción que interpretaba en el escenario le llegó el sobrenombre de Coco. Su carrera como modista comenzó en 1909 en un apartamento del Boulevard de Malesherbes, en París cuando se inició en el diseño de sombreros. Un año después abrió su primera tienda en Paris con el nombre Modas Chanel. Más tarde pasó a llamarse Gabrielle Chanel y hoy en día constituye la famosa y más visitada boutique Chanel del mundo. Casi a la par inauguró una tienda en Deauville. Como emblema de su firma utiliza la flor de una orquidea blanca.
Para 1914 había estallado la Primera Guerra Mundial y buena parte de las mujeres de alta sociedad se refugiaron en Deauville, donde Coco las esperaba para vestirlas y a través de ellas imponer en la moda femenina un estilo libre y natural.
Les vendió sombreros, chaquetas de lana, blusas marineras, faldas rectas y suéteres, con lo que según dicen llegó a tener al final del primer verano 12 mil francos oro.
Logró codearse con la alta sociedad, como el Duque de Westminster, a quien le rechazó su oferta de matrimonio; Etienne Balsan, quien se dice la llevó a Paris y enseñó a comportarse como una dama; y Arthur 'Boy' Capel, un famoso jugador de polo con quien sostuvo un largo romance que, aunque no tuvo un final feliz, le dio el dinero para montar su primera tienda.
Para 1916 en Biarritz, abrió su primer salón de alta costura, el cual traslasdo en 1920, a Rue Cambon de Paris.
Su primer desfile de modas lo hizo ella cuando visitó el hipódromo vestida en un elegante traje de sastre y un discreto sombrero, mientras las demás mujeres lucían corsés, rellenos y plumas.
Inmediatamente todo París empezó a hablar de sus sencillos sombreros y de su estilo cómodo.
Su inspiración nacía de su propia necesidad por contar con ropa que se adaptara a su cuerpo delgado y de pocas curvas. Siempre expresó que diseñaba para ella y a su gusto, y que sencillamente le complacía que otras mujeres desearan usar sus creaciones.
Se dice que creó las prendas basándose en el humilde vestido negro que uso durante sus años en el hospicio, los suéteres que empleaban los marineros y los pantalones propios de los mesoneros, entre otros. Los primeros cosméticos con el símbolo aparecen en 1930.
Cerró su negocio en 1938 cuando los alemanes ocuparon Paris y lo reabrió en 1954. La reaparición de Coco Chanel en el mundo de la moda en un inicio no causó mayor revuelo, pero en poco tiempo sus sencillas creaciones se apoderaron del gusto de las mujeres de mitad del siglo XX. Incluye gabardinas, chaquetas rectas y holgadas, suéteres cuello de tortuga, zapatos en dos tonos, la joyería de fantasía, cadenas de oro y perlas como accesorios, el estilo straplees y en Febrero de 1955 crea el mítico bolso 2.55.
Entre los 50 y 60 se hizo popular entre las estrellas de Hollywood, duplicando las ventas de su perfume Chanel Nº5 al confesar Marilyn Monroe que lo único que usaba para dormir eran una gotas de dicha fragancia.
Coco Chanel falleció sola el 10 de abril de 1971 en el Hotel Ritz de París. Sin embargo, esto no significó la desaparición del imperio Chanel, que aún hoy sigue manteniendo vivos sus elegantes diseños, femeninos y sencillos; y la Casa de la Orquidea Blanca es distintivo de calidad, glamour y refinamiento.





